Soy emprendedora y amante de la naturaleza, y me mudé a Tulum hace nueve años en busca de sanar mi alma. Estudié plantas medicinales y piedras energéticas en el Centro Elisheva y descubrí el verdadero propósito de mi vida: fundar Los Amigos de la Esquina (LADLE), una asociación sin ánimo de lucro dedicada a empoderar a los niños mayas y mexicanos nativos de la comunidad local.