Nuestro anfitrión fue muy amable y estaba bien informado. Me encantó escuchar su historia y cómo se metió en el negocio del café, y luego toda la información y los conocimientos que compartió sobre el café. Se nota que esta es su pasión. Nos enseñó todas las formas de prepararlos, sobre todo porque algunos se preparan mejor de una manera determinada. La importancia de que no solo se cosechen, sino que también se sequen y se tuesten. No tenía ni idea de que hubiera tantas formas diferentes. Aprendimos la historia de cómo el café no solo llegó a Panamá, sino también cómo se difundió por todo el mundo. Fue una experiencia muy divertida y realmente única. Definitivamente volvería a hacer este recorrido y se lo recomendaría a cualquiera.