No se permite que los anfitriones tengan cámaras de seguridad o dispositivos de grabación que monitoreen los espacios interiores de las viviendas, incluso si estos dispositivos están apagados. Las cámaras ocultas siempre han estado prohibidas y seguirán estándolo. Los anfitriones pueden tener cámaras de seguridad exteriores, medidores de decibelios para el ruido y dispositivos inteligentes en los alojamientos, siempre y cuando cumplan con las siguientes pautas y con la legislación aplicable.
Estas reglas entraron en vigor el 30 de abril de 2024.